Death To All: Un homenaje a la memoria de Chuck Schuldiner

Death To All: Un homenaje a la memoria de Chuck Schuldiner

Reseña por Mauricio Bryson | 15.03.2024


“En los sueños mis pensamientos toman forma, para dar identidad a los recuerdos”

Expresa uno de los temas de Death. Y es que sólo en sueños podíamos imaginar vivir tan de cerca los temas de una de las mejores bandas de death metal de la historia, y que, para felicidad de los fans, ese sueño se hizo realidad.

El concierto de Death to All, como parte del Tour “Muerte Por Vida, Muerte A Todo”, fue una experiencia inolvidable que rindió homenaje al legado eterno de Chuck Schuldiner y su icónica banda Death. La noche estuvo impregnada de una intensidad emocional palpable mientras la banda recorría un setlist épico que abarcaba la discografía entera de Death.

La noche del viernes 15 de marzo, el Centro de Convenciones Festiva presenció uno de los mayores homenajes a una de las bandas de culto más veneradas y queridas de la historia, donde Chuck Schuldiner se hizo presente en nuestra alma y pasión por la música.

Y así, pasadas las nueve de la noche, apareció la banda ante un público sediento por escuchar los clásicos de Death, y en este homenaje, se presenció una formación de lujo para recordar las obras maestras de Chuck Schuldiner: Max Phelps (guitarra y voz), Bobby Koelble (guitarra), Steve DiGiorgio (bajo) y Gene Hoglan (batería), simplemente de ensueño.

El espectáculo se abrió con la ominosa atmósfera de "Open Casket", una elección que estableció instantáneamente la conexión entre la banda y el público, preparando el escenario para lo que sería una noche de pura devoción al metal extremo. Desde el primer acorde, el auditorio resonó con la energía del legado de Schuldiner.

La multitud se sumergió en la maestría técnica y la profundidad lírica de "The Philosopher", seguida de cerca por la explosión frenética de "Suicide Machine" y la monstruosidad sonora de "Living Monstrosity". Cada canción era un tributo al genio musical de Schuldiner y su capacidad para desafiar los límites del género.

Llegó el momento de hacer una pausa, en donde Steve DiGiorgio agradeció al público por su presencia en un español bastante entendible, y recordar al majestuoso Chuck y su legado, dando un preámbulo para lo que sería una de las creaciones más geniales del maestro Chuck: "Symbolic", una obra maestra que encapsula la esencia misma de la innovación musical de Death. Los solos de guitarra se elevaron hacia el cielo mientras el público se entregaba a la pasión y la energía del momento.

A medida que avanzaba la noche, la banda continuó deslumbrando con clásicos como "Scavenger of Human Sorrow", “Overactive Imagination”, "Within the Mind", “Lack of Comprehension” y la majestuosa "Crystal Mountain", cada canción era una prueba de la inmortalidad de la música de Death y su impacto perdurable en la escena del metal.

Luego de una breve pausa, quedaban los tres últimos temas para cerrar una noche llena de energía y sentimientos. El concierto llegó a su apoteósico final con “Zombie Ritual”, “Spirit Crusher” y “Pull The Plug”, que resonaron en lo más profundo de los corazones de todos los presentes, recordándoles la vida y el legado duradero de Chuck Schuldiner.

El concierto de Death to All fue mucho más que una simple actuación; fue un viaje emocional a través de la historia de Death por todos sus discos:

“Scream Bloody Gore”, “Leprosy”, “Spiritual Healing”, “Human”, “Individual Thought Patterns”, “Symbolic” y “The Sound Of Perseverance”, con un repertorio perfectamente equilibrado y emotivo, pues Death es una de esas bandas que no tiene discos malos, cada álbum goza de un arte indiscutible y roza la perfección.

Lo vivido fue un homenaje sincero a uno de sus más grandes visionarios de la música, se sintió la presencia etérea de Chuck Schuldiner entre nosotros. Cada nota, cada grito, cada lágrima derramada, resonaban como testigos de su espíritu presente, recordándonos que la música trasciende el tiempo y el espacio. Y así, entre la oscuridad y la luz, entre la melancolía y la esperanza, nos despedimos de esta noche que quedará grabada en lo más profundo de nuestro ser, como un homenaje eterno a la magia del metal y al legado de un ícono que jamás será olvidado.

¡Larga vida a Chuck Schuldiner!