Billy Idol en Lima: La leyenda británica sigue rockeando

Billy Idol en Lima: La leyenda británica sigue rockeando

El Arena 1 de San Miguel se convirtió en el epicentro del rock el pasado 22 de noviembre, cuando Billy Idol, uno de los nombres más emblemáticos del género, volvió a Lima con su gira “It’s a Nice Day To… Tour Again!”. Después de tres años de ausencia, el artista británico regresó acompañado de su banda estelar —donde destacan el virtuoso Steve Stevens y el sólido Billy Morrison— para ofrecer un concierto contundente, cargado de actitud y nostalgia.

La noche abrió poco antes de las 20:00 con una presentación vibrante de Miki González, encargado de encender al público limeño con un repaso por los sonidos que marcaron su trayectoria. Entre aplausos y gritos de entusiasmo, dejó el escenario listo para la leyenda británica.

A las 21:00 en punto, las luces se apagaron y el murmullo se transformó en un rugido colectivo. Billy Idol apareció en escena con la misma energía desafiante que lo caracteriza desde los años ochenta, acompañado por la banda con la que debutó en Lima en 2023. Esta vez, dos potentes coristas sumaron matices y fuerza al ya sólido ensamble.

El show inició con “Still Dancing”, tema de su más reciente disco Dream Into It, una apertura que funcionó como declaración de intenciones: Idol sigue en movimiento, sigue creando, sigue rockeando. A partir de ahí, el repertorio se convirtió en un viaje directo a lo mejor de su historia, una descarga constante de clásicos como “Cradle of Love”, “Flesh For Fantasy”, “Eyes Without a Face”, “Dancing With Myself”, “Hot in the City” y una electrizante versión de “Rebel Yell”.

Pocas canciones en su catálogo despiertan tantas emociones como “Eyes Without a Face”, incluida en el álbum Rebel Yell (1983). Desde los primeros acordes, el Arena 1 estalló: era evidente que este tema ocupa un lugar especial en el corazón del público peruano.

La historia de Idol es inseparable de su inicio en la escena punk londinense de fines de los setenta como parte de Generation X. Tras su mudanza a Nueva York en 1981 y el inicio de su carrera solista junto a Steve Stevens, su nombre quedó grabado en el mapa del rock mundial. Esa trayectoria se sintió viva en Lima: cada canción era un capítulo celebrado, un puente entre generaciones.

Después de un recorrido impecable de 16 canciones, llegó el cierre perfecto: “White Wedding”, himno absoluto que fue coreado a una sola voz por miles de asistentes. El inconfundible riff final coronó un clímax electrizante, un momento que convertía el pasado en presente.

Antes de despedirse, Idol dedicó palabras profundas y genuinas al público peruano:

«Han estado fantásticos. Gracias. Ha sido una noche fantástica. Magnífica. Sé de lo que hablo. Sean de donde sean, sé que muchos son de Lima, pero hay gente que viene de todas partes del mundo a estos conciertos. Sean de donde sean, de una forma u otra, han influido en mi vida. Me han ayudado a hacerla increíble, fantástica. Probablemente me han ayudado a escribir estas canciones. Quiero darles las gracias por hacer mi vida tan genial», fueron las últimas y sentidas palabras de Idol al público peruano, mientras se encargaba de presentar a cada uno de los miembros de su banda.

Quedó claro que Billy Idol, a punto de cumplir 70 años, sigue más vigente que nunca. Su energía, su baile inconfundible y su entrega se unieron al ímpetu de un Arena 1 que lo acompañó sin reservas. Esta vez, Idol no bailó solo: lo hizo acompañado por un público que convirtió la noche en una celebración inolvidable del rock en su forma más pura.